Residencia turístico-hotelera
"Villa della Regina"
Historia
Origines de la "aldea de Staffal"
La "aldea de Staffal" es uno de los primeros centros de la
colonización, durante el siglo XII, de los Walser en
la cuesta sur del Monte Rosa, a una altitud de 1.823m. Como
todas esas aldeas típicas estaba compuesta por cuatro
o cinco casas con el establo de invierno y el pajar, el
molino y el horno común para el pan, el "stadel" (un
granero) para la conservación de la cebada e del
centeno.
El nombre procede de "Staffele", diminutivo de la palabra alemana "Stufe" (peldaño) y representa el punto en que la pendiente del valle da paso a una planicie antes de caer nuevamente hacia el torrente.
A lo largo de los siglos, gracias a la actividad económica ambulante realizada por los habitantes de Gressoney durante la larga temporada inactiva de invierno en los mercados de la Suiza alemana y de la Alemania meridional, las casas, empezando por las de madera, fueron transformadas en casa de piedra y algunas habitaciones se refinaron y se volvieron más burguesas, manteniendo sin embargo la forma original de casa rural.
La familia Beck Peccoz cuya actividad
comercial fue muy rentable, acabó siendo la
única dueña de la aldea y durante dos
generaciones de 1801 a 1876, reestructuró toda la
aldea, construyendo en primer lugar una casa enteramente
destinada a vivienda (hoy llamada la "casa blanca"),
reestructuró la más grande de las casas
agrícolas y luego sustituyó el "stadel" y todos
los otros graneros con un estupendo pabellón de caza
(1876), refinada y rustica al mismo tiempo. Este aspecto es
típico de la arquitectura de Gressoney, que no se
encuentra en otros sitios, porque el aburguesamiento y la
riqueza adquirida en los mercados extranjeros, nunca
implicó el abandono de la actividad agrícola,
que era la raíz original.
Este núcleo renovado de casas era tan querido a la reina Margherita, huésped del barón Luigi Beck Peccoz en una mansión de lujo en Gressoney St. Jean, que la eligió como su residencia favorita en cualquier momento en que los compromisos reales se lo permitían. Todo esto ocurrió durante los veranos desde 1891 hasta 1894, cuando el barón murió mientras estaba llevando a la reina a Zermatt a través del "colle del Lys" (4.200m).
En el pabellón de caza, luego convertido en "villa", la reina tenía el estudio, el dormitorio y el comedor. En la casa rural contigua, en los agradables balconesy en las estancias forradas de madera y con el aroma del heno recién cortado, solía pasar largas horas, en lo que ella misma llamaba su "taller", dedicándose al crochet, al dibujo y a las largas conversaciones con las damas de compañía.
La fachada oeste de la villa, no visible desde la vía de acceso, conservaba el aspecto rustico y el típico balcón para secar el heno, mientras que la anterior presentaba ricas decoraciones en puertas y ventanas, un frontón ancho con balcón tallado y el yeso color rosado. Las atmósferas internas alternan continuamente rustico y elegante: un salón en la planta baja y cinco de la primera planta son elegantes, mientras que todos los otros son más rústicos.
El estilo y el confort muy parecidos y mezclados a la vida
del entorno rural, fascinaron profundamente a la Reina, tanto
que ella mismo definió este sitio como "el
paraíso en el paraíso terrestre de
Gressoney".

La restauración y los nuevos usos
En 1997 se concluyó una restauración conservativa preciosa que ha mantenido y valorado todos estos elementos de la construcción original.El pabellón de caza hoy es una residencia turístico-hotelera, constituida por 17 apartamentos de varias dimensiones: el rol de la servidumbre de la época (en un aldea así era imprescindible) se ha sustituido con un servicio profesional.
La casa agrícola, conectada con el pabellón de caza a través de un pasillo interno, se destina hoy a la zona de restauración.




